
Fundada oficialmente como parroquia el 24 de noviembre de 1966 por el obispo Eduardo Larraín, la Parroquia San Agustín de San Fernando se inserta en una historia más amplia de presencia de la Orden de San Agustín en la zona, que se remonta a 1888 con su llegada al convento de La Estrella.
El actual templo, de piedra y estilo románico, fue construido entre 1909 y 1912, siendo posteriormente restaurado en 1978 y refaccionado en 1985. Tras el terremoto de 2010, debió ser declarado inhabitable, lo que marcó un desafío para la comunidad. Hoy, la parroquia continúa su misión pastoral junto a sus comunidades, entre ellas la capilla Nuestra Señora del Buen Consejo.
El párroco, padre Sixtus Uwague, subraya que la identidad agustiniana se vive en comunidad: “Somos una orden de vida comunitaria, donde compartimos la fe, la misión y el servicio pastoral”.
Celebración de los 60 años
En este 2026, la parroquia se prepara para conmemorar seis décadas de vida con un programa centrado en lo espiritual, lo cultural y lo comunitario. La fecha principal será el 24 de noviembre, cuando se espera una celebración que combine expresiones artísticas y momentos de oración.
El aniversario se enmarca además en un año significativo para la Iglesia, marcado por la devoción a la Virgen del Carmen, lo que dará un carácter especial a las actividades.
El Papa León XIV y su paso por la comunidad
Un hecho significativo en la historia reciente de la parroquia fue la visita, en 2003, de quien hoy es el Papa León XIV, entonces superior general de los agustinos. Durante su estadía, compartió con la comunidad en la Eucaristía, encuentros fraternos y espacios formativos.
“Fue una experiencia de cercanía, de compartir sencillo con la comunidad”, recuerda el padre Sixtus, destacando el valor de esa visita para la identidad local.
Vida parroquial y formación en la fe
La parroquia mantiene una activa vida pastoral, con diversas instancias de catequesis: familiar, de primera comunión, confirmación, bautismal y matrimonial. A ello se suman grupos de jóvenes, adultos mayores, ministros extraordinarios y equipos de liturgia.
El énfasis está puesto en el acompañamiento espiritual y en la participación activa de los fieles, en línea con la espiritualidad agustiniana de caminar juntos en comunidad.
Comedor solidario: rostro concreto de la caridad
Uno de los signos más visibles de la acción social parroquial es el comedor solidario, nacido en 2020 como respuesta a la pandemia. Hoy entrega cerca de 300 raciones semanales, gracias al trabajo de voluntarios y el apoyo de la comunidad.
Como explica el diácono David Forero, esta iniciativa refleja el compromiso con los más necesitados, complementado con ayuda mensual a 120 familias.
Un llamado a vivir el Evangelio
Al finalizar, el padre Sixtus resume el espíritu de la comunidad: vivir el amor y el perdón como centro del Evangelio. “Estamos llamados a ser reflejo del amor de Cristo, especialmente con quienes más lo necesitan”, señala.
Así, la Parroquia San Agustín continúa proyectando su misión, consolidándose como un espacio de fe viva, comunidad y servicio en la Iglesia de O’Higgins.