Oración y reconocimientos en el Día del Trabajador

Lunes 04 de Mayo del 2026
La comunidad diocesana vivió una significativa celebración en la parroquia San Francisco de Rancagua, en la que se destacó el valor del trabajo y se reconoció a trabajadores por su testimonio de vida.

Con la participación de autoridades regionales, representantes del mundo laboral y numerosos fieles, la Diócesis de la Santa Cruz de Rancagua celebró la Eucaristía del Día Internacional del Trabajo este jueves  30 de abril, en la parroquia San Francisco.

La misa fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Guillermo Vera Soto, en el contexto de la fiesta de San José Obrero, instancia que invitó a reflexionar sobre la dignidad del trabajo y su profundo sentido en la vida cristiana.

Durante la celebración, se oró especialmente por los trabajadores y trabajadoras de la Región de O’Higgins, por quienes tienen empleo y también por quienes enfrentan la cesantía, pidiendo por condiciones laborales más justas y humanas.

La liturgia contó con la participación de diversas autoridades, entre ellas la Seremi del Trabajo y Previsión Social, Carmen Gloria Manríquez y el alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati, junto a dirigentes sindicales, empresarios y agentes pastorales, reflejando el espíritu de encuentro y diálogo en torno al mundo del trabajo.

En su homilía, Mons. Vera destacó que el trabajo no solo es un medio de sustento, sino también un camino de realización personal y de servicio a los demás, invitando a vivirlo con sentido de vocación y compromiso social.

El obispo enfatizó que el trabajo debe ser comprendido como una vocación que dignifica al ser humano y lo hace partícipe de la obra creadora de Dios. Asimismo, abordó el contexto actual marcado por la incertidumbre económica, haciendo un llamado a fortalecer la justicia social y a promover condiciones laborales dignas. “El trabajo no puede reducirse a una lógica productiva; debe estar siempre al servicio de la persona”, señaló.

 

Testimonios de entrega

Uno de los momentos más significativos fue el reconocimiento a trabajadores y trabajadoras destacados, valorando su compromiso laboral y su servicio en la vida de la Iglesia.

Las personas reconocidas fueron Patricia Chaura Aránguiz, Sergio Ferrada Gómez, Carola Monte de Oca, Eugenia Espinoza Hurtado, Héctor Collao Ramírez, Denis Painefilo Castro y Carlos Pérez Rodríguez, todos ellos ejemplo de entrega, esfuerzo y espíritu solidario en distintos ámbitos de la sociedad.

La misa finalizó con la bendición de las manos, de los presentes por parte del obispo de Rancagua.