Con profunda fe, comunidades de la Diócesis de Rancagua celebraron a la Virgen de La Merced

Jueves 01 de Octubre del 2026
Misas, procesiones, peregrinaciones y bailes tradicionales marcaron la celebración de la fiesta patronal en distintas comunidades, que renovaron su devoción y cariño por la Virgen de La Merced.

Un punto cúlmine para manifestar la devoción a la Virgen fue este 24 de septiembre cuando diversas comunidades de la Diócesis de Rancagua celebraron con profunda fe la fiesta de Nuestra Señora de La Merced.

En distintas localidades, la imagen de la Virgen salió al encuentro de sus hijos, recorriendo capillas, barrios y comunidades. Peregrinaciones, rosarios, celebraciones eucarísticas, procesiones y expresiones de religiosidad popular dieron vida a una festividad que une la fe, la tradición y la identidad de cada comunidad.

Uno de los momentos centrales se vivió en Nancagua, donde el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, encabezó la procesión y presidió la Eucaristía de celebración de la fiesta patronal. La jornada contempló también el rezo del Rosario, un desayuno comunitario y el recorrido por las calles de la comuna, convocando a numerosos fieles que acompañaron con devoción a la imagen de la Virgen.

 

Misas y peregrinaciones previas

En Chimbarongo, la Virgen de La Merced realizó una extensa peregrinación que comenzó a fines de agosto y que permitió visitar comunidades como Lourdes, San José Lo Toro, San Pedro Nolasco, Santa Rita Lucana, Cristo Redentor de El Rincón, Peor es Nada y Las Palmeras. La celebración del jueves 24, incluyó la Misa solemne, presidida por el padre Richard Muñoz, quien al finalizar realizó la imposición de escapularios. El homenaje mediante el baile de la cueca fue rendido por parte de la Academia de cueca Entre Nieblas, en tanto que la celebración fue animada por el coro de niños del Colegio San Nicolás.

En Zúñiga, comuna de San Vicente de Tagua Tagua, la celebración estuvo marcada por el recorrido de la imagen de la Virgen por las distintas comunidades, acompañada por el rezo del Santo Rosario, la Eucaristía y encuentros fraternos. Su párroco, el padre Osvaldo Rodríguez comentó que a estas expresiones de fe se sumaron manifestaciones de la tradición chilena, como el baile de la cueca.

En Doñihue, la devoción a la Virgen se manifestó en una intensa peregrinación por distintas comunidades. La fiesta patronal reunió posteriormente a la comunidad en torno a la Eucaristía, los bailes tradicionales y otras actividades que permitieron celebrar la identidad religiosa y cultural de la localidad.

Por su parte, en Marchigüe, la imagen de Nuestra Señora de La Merced recorrió las 16 comunidades que forman parte de la parroquia, permaneciendo tres días en cada localidad. En cada lugar hubo momentos de oración, celebración de la Eucaristía y encuentro comunitario, culminando este recorrido en el Santuario de Alcones.

En Codegua y Coltauco, las comunidades también se congregaron en torno a la Virgen, con procesiones y celebraciones eucarísticas que expresaron la profunda devoción que se mantiene viva en estas localidades.

Mientras tanto, en la Iglesia de La Merced de Rancagua, la comunidad parroquial celebró este 24 de septiembre la solemnidad de su patrona con la Eucaristía, reuniendo a los fieles en torno a la Virgen María.

La celebración de La Merced volvió así a poner de manifiesto la riqueza de la religiosidad popular presente en la Diócesis de Rancagua. A través de las procesiones, las misas, los cantos, los bailes y el encuentro de las familias, las comunidades expresaron su fe y confianza en María, reconociendo en ella a una Madre que acompaña y camina junto a su pueblo.